lunes, 22 de febrero de 2010

Vamos despacio, vamos de a poco

Lo último que uno sabe es por dónde empezar


Blaise Pascal.

Hay gente que se convence de su inocencia y no se anima a mirar atrás por miedo a que sus hechos lo apuñalen de frente

Una cosa es querer olvidarse de los males que hace uno, para convivir con una conciencia relativamente tranquila. Pero otra muy distinta, su alteza, es querer hacer como que nunca pasó realmente nada, convencerse de eso y querer convencer a los demás para probar una inocencia nunca inocente.
Hay que terminar con las hipocresías que no hacen más que borrar cada vez la poca integridad de las personas.
No digo que uno no pueda olvidar si es que así lo quiere, pero que ese UNO recuerde que hay un DOS siempre que conoció sus pecados, que padeció sus pecados y los lleva consigo a todas partes hasta que lo pueda perdonar a uno que tan mal se portó.

El que elige olvidar, que olvide, pero que entierre el tema y no se siga enterrando el mismo cada vez más. Y a otra cosa mariposa.

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